Enchufados salieron los jugadores de Baloncesto Corrales al parquet del Pabellón Mies del Corro. La seriedad ofensiva y el orden defensivo fueron las claves de sus primeras ventajas (12-19). Los locales apostaron por provocar el desgaste de la estrella rival, Rafa Castillo, alternándole hasta cuatro defensores distintos. Las incomodidades del corraliego para anotar se transformaron en facilidades para pasar: dos asistencias de lujo condujeron al cuadro local al momento más delicado del partido (22-30).
Sus dos primeros secantes estuvieron especialmente acertados en esta primera mitad. El solarense Juanjo Perojo sostuvo a su equipo desde la línea de 6'25 en los minutos iniciales y el base Ángel González tomó el relevo de su compañero cuando más se le necesitaba. Un par de espectaculares acciones suyas y el primero de los tres triples locales sobre la bocina minimizaron los daños a la mínima expresión (32-33).
Tras el descanso, llegaron los mejores minutos de Herpesa Solares, fruto de una gran circulación del balón. Los locales aprovecharon sus buenas posiciones de tiro para ponerse por delante por primera vez en el encuentro. A diferencia de otros partidos, Baloncesto Corrales supo agarrarse a la cancha y pegar el latigazo en la recta final, pero con cuatro arriba volvió a encajar un lanzamiento triple cerca del bocinazo.
No apto para cardiacos
La igualdad fue la tónica predominante en el último periodo. Los dos equipos llegaron empatados a los tres últimos minutos del duelo (55-55). Herpesa Solares optó por echar mano de sus jugadores altos, muy desacertados durante todo el encuentro, y éstos se estrellaron contra la muralla defensiva corraliega. Con dos abajo y cerca del final, el equipo local falló un triple desde la esquina que pudo ponerle por delante. En la acción siguiente, Germán Vega anotó dos tiros libres limpios, con una frialdad escalofriante, para poner la sentencia definitiva al partido (57-61).
Al margen del resultado, el enfrentamiento deja lecturas positivas para ambos equipos. Baloncesto Corrales ha mostrado un gran equilibrio entre juego exterior e interior y ha trabajado alternativas a las situaciones de presión asfixiante sobre su base. Y Herpesa Solares ha mantenido sus opciones de victoria hasta el final, a pesar del mal partido de sus hombres interiores. Hay mucho margen de mejora.