Tercera visita de la temporada del Leche Altamira al Pabellón IES Muriedas y tercera derrota (una en copa, otra en liga y ésta última en la fase de descenso). Una vez más, el rebote se mostró como un elemento desequilibrante entre los dos equipos, aunque los de Renedo lograron evitar la escabechina que se produjo en su anterior visita.
Los compases iniciales del encuentro sirvieron de tanteo entre ambos conjuntos, con Amide aprovechando sus acercamientos al aro y recibiendo numerosas faltas que les facilitaron lanzar hasta trece tiros libres en el primer cuarto. Fofi Peñalva marcaba la diferencia en la pintura y anotaba 10 puntos, para un primer parcial de 23-17.
En el minuto quince de partido se pudo ver en el marcador lo que sería la última ventaja favorable a Leche Altamira (27-29). Ni siquiera la intensa aparición de Nacho Gómez, provocando faltas personales y robos de balón, pudo evitar que el equipo visitante fuese a remolque el resto del encuentro. 45-37 al final de la primera mitad.
Escapada y reacción
En la reanudación, mismo guión, hasta que 2 triples consecutivos de Rodrigo Angulo terminaron por resquebrajar la defensa pielaguense, y las diferencias se dispararon (60-44). Pero tirar la toalla no es algo que comulgue demasiado con el Leche Altamira y, tras una serie de rápidas transiciones, lograron culminar un gran parcial de 3-17, que dejaba el partido 63-61 a falta de 7 minutos para finalizar.
De aquí al final, Amide no sólo reaccionó a su pájara, sino que supo mantenerse siem-pre por delante en el marcador, anotando posesiones clave que minaban una y otra vez la moral de su rival. Especialmente dañinos fueron los tres triples que clavó Luis Cuadrado, para acabar siendo el hombre decisivo de su equipo (13 puntos en el último cuarto). De nada sirvieron los destellos de calidad ofensiva de Jaime García en este último periodo (10 puntos). En definitiva, merecida victoria del equipo de casa, ante las excesivas facilidades que le dieron sus rivales en determinados momentos del partido.
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