Doctor Jekyll y Mister Hyde

 

La presentación del SAB Torrelavega se celebró ante medio centenar de incondicio-nales en el Pabellón Río Viar, ya que el Pabellón Vicente Trueba se encuentra sometido a necesarias reformas. El CB Palencia era el adversario elegido por la entidad presidida por José Otto Oyarbide, un enemigo con el que ya habían caído una semana antes en tierras castellano-leonesas y de forma contundente. 

Los palentinos se descubrieron como un conjunto joven, dirigido en pista por un viejo conocido de esta región, Jesús Ángel Fernández; un equipo morado rápido, corto de banquillo y pequeño (su jugador más alto no alcanzaría el 1'90 de puntillas). La escua-dra visitante demostró ser más constante y experimentada que la de Alfonso Barros.

Doctor Jeckyll

El encuentro comenzó con un intercambio intermitente de canastas. Los dos contrin-cantes se mostraron fríos, con la tradicional falta de ritmo propia de la pretemporada. El quinteto inicial rojillo lo formaban Diego Ovejero,  Dani García, Juan Álvarez (el nuevo fichaje del SAB Torrelavega), Jerónimo López y Manu Álvarez.

El primer punto de inflexión del partido se produjo con un 12-13 en el electrónico. Los red devils se mantenían en partido gracias a la interesantísima aportación de Galicia Calidade Juan Álvarez. Los locales empezaron a carburar en las posiciones cercanas al aro apoyados en una fórmula que popularizó para el público cántabro el por entonces entrenador del Lobos ACB, Moncho Monsalve.

El conocido triple post, una táctica urdida por dos célebres técnicos, Johnny Bach y Tex Winters, basada en situar en cancha a tres jugadores marcadamente interiores para fortalecer el rebote e incidir ofensivamente en la pintura, se vio favorecida por el déficit de altura de los adversarios. Asumió la función anotadora como protagonista principal el Negro Manu Álvarez (8 puntos en el segundo cuarto). La defensa dio una vuelta de tuerca y los rojos se pusieron nueve arriba al descanso (32-23).

Mister Hyde

Tras el intermedio, las circunstancias no variaban, la superioridad local parecía clara y contundente. Jesús Ángel Fernández apelaba a su orgullo autóctono e instigaba a sus jóvenes compañeros con una dirección efectiva. Sus ganas de victoria se tradujeron en el éxito de su conjunto. Los suyos apretaban en defensa y a los pupilos de Alfonso Barros se les apagaba la luz en ataque. A falta de nueve minutos la diferencia del SAB se reducía a tan solo un punto (51-50).

Pero lo peor estaba por llegar. Despertaba la estrella visitante, el espectacular escolta Mariano Melero. En la primera mitad se había jugado dos de cada tres ataques de su equipo (como se diría coloquialmente, hasta las zapatillas). Su hiperactividad ofensiva resultaba especialmente lamentable, ya que su desacierto era clamoroso: se había quedado en cuatro puntos en el primer periodo y cero en el segundo.

Cualquier jugador se hubiese borrado tras ofrecer ese recital de fallos. Sin embargo, el palentino ejerció de capitán y renació cual ave fénix en la segunda mitad. Se fue hasta los 34 tantos, desesperando a rivales y dejando boquiabiertos a propios y extraños. Su capacidad física en ambas partes de la cancha, una rapidez más que endiablada y su abanico técnico ofensivo le hacía anotar una y otra vez. Él fue el mayor culpable del derrumbamiento de los de la capital del Besaya.

Conclusiones varias

Los red devils pagaron la novatada. Si buscamos una multicausalidad para la derrota, podemos magnificar el bajo estado físico (clásico a estas alturas de la temporada), la deficiente defensa zonal o el atacar hacia la canasta maldita los últimos 20 minutos: uno de los aros del pabellón se encontraba levantado, formando con el tablero un ángu-lo de unos 75 grados, circunstancia deplorable que dificultó el juego. Para que se hagan una idea, el CB Palencia atacó hacia ese lado en la primera mitad y anotó 23 puntos; en la segunda hizo 53. El aro no debe ser excusa, pero sí un aspecto a tener en cuenta.

Las novedades rojas dejaron un resultado agridulce. El mejor de todos ellos fue Galicia Calidade Juan Álvarez, un tres-cuatro que va a dar mucho que hablar. Paspalj Ángel Rodríguez dejó muestras de su calidad, al igual que el base Rodrigo Angulo, mientras que David Iglesias pasó desapercibido, ya que acusó su falta de ritmo competitivo.

 
 
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Pabellón Río Viar
SAB Torrelav.
CB Palencia
64
76
1º 00-00
3º 00-00
2º 32-23
4º 64-76
 
 

El último en llegar:
Su nombre completo es Juan Álvarez de Toledo y tiene poco que ver con la popular polemista del 59". A sus 25 años afronta su primera experiencia fuera de su Galicia natal, donde llegó a debutar en la Liga EBA con el Peleteiro. El jugador santiagués es el último refuerzo del SAB Torrelavega para su año de debut en Primera