Los resultados de las últimas semanas no anticipaban un panorama demasiado igualado sobre el parquet del Vicente Trueba. El Norteña Roor SAB encajaba la semana pasada la segunda derrota más escandalosa de su historia en Primera (108-63 ante Laredo) y Panel System se despachaba al CB Corrales con sobrada solvencia (82-58). Pero esta vez los pronósticos saltaban por los aires y los locales conducían al favorito al borde del precipicio (47-47, min.32).
Y eso que el inicio del duelo no fue nada esperanzador para el equipo torrelaveguense. Tuvieron que pasar cinco minutos para que Pablo Hedesa anotara los primeros puntos del conjunto local (2-6). El panorama se le tornaría negro poco después, cuando Carlos Ruiz, el hombre designado para la defensa de Fernando Herrero, tenía que abandonar el encuentro cargado con su segunda falta personal (4-14).
Los visitantes estiraron la ventaja hasta los quince puntos (18-33), un hecho que forzó el primer tiempo muerto del partido. Los porcentajes de lanzamiento del conjunto local no eran normales: con semejante nómina de tiradores y una paciencia exquisita en ataque, la suerte se le negaba al SAB. Así que el primer triple de Alberto de la Guerra (21-33) fue efusivamente celebrado por el entrenador rojillo, que veía cómo su ordenado juego no obtenía la recompensa merecida.
Trabajo interior
Un triple contra tabla de Pablo Angulo sobre la bocina del descanso le permitía al SAB encarar la segunda parte con optimismo (32-41). A partir de ese momento, el atasco del Panel System fue de los que hacen época: los santanderinos anotaron únicamente seis puntos en todo el tercer cuarto, en gran medida gracias a las constantes ayudas que recibían los defensores de Fernando Herrero cuando éste recibía bajo canasta. Estela estaba basando casi todo su juego ofensivo en su potente caudal interior (42-47).
Las alarmas terminaron por saltar definitivamente en el inicio del último periodo. Un triple de Mario Pila (voluntarioso, pero desafortunado durante la tarde) colocó la igualada en el electrónico, para júbilo de los juveniles del SAB (47-47). Pero con ocho minutos por delante y las opciones de victoria más cercanas que nunca, los locales entraron en una increíble espiral de errores desde la línea de tiros libres: dos en una antideportiva, dos más tras un triple y otros cuatro en los instantes finales condenaron al Norteña.
Curiosamente quien sí los convirtió fue Fernando Herrero, hasta dejar la diferencia en insalvable (54-62). Sin tener una jornada aparentemente afortunada, el palentino acabó el partido con 18 puntos, seis más que un imprescindible Daniel Ceñal (14). Los pivots santanderinos computaron el 61% de la producción ofensiva de su equipo (el 78% con el gallego Juan Álvarez), aunque sorprendentemente tuvieron enormes problemas para cerrar su rebote. El SAB experimenta progresos, pero deberá ser más contundente.