Después de la victoria ante un mermado Sidenor Reinosa, dos derrotas consecutivas habían sembrado ciertas dudas a cerca de la competitividad del Hotel Golf Rovavías. En la jornada del domingo han enterrado de un plumazo toda especulación, deslumbrando especialmente con su defensa numantina, que ha maniatado a un conjunto renedano desconocido. Los verdes rompencon brillantez la imbatibilidad local, dejando solos en la cabeza de la tabla al trío de favoritos: CB Laredo, Merkamueble y Daysan Estela.
El Pas Piélagos ha jugado a poco, o cuanto menos, muy lejos de lo que sabe. Con un escasísimo promedio de punto por minuto, que ha mantenido de manera prácticamente matemática a lo largo del envite, es hartamente complicado vencer. No ha anotado al contraataque, uno de sus pilares fundamentales, y todas las variantes tanto defensivas como ofensivas que ha implantado David Fernández han sido inocuas contra la plaga devoradora de grillos que ha asolado tierras pasiegas.
Desde el inicio, todo verde
Los visitantes saltaban a la cancha con un novedoso quinteto, con dos jóvenes perlas de la cantera como Fran Attack Formoso y Agárralo como puedas Luis Astuy (Nº2 y Nº4 de nuestro draft), Pepín Fernández, Javi Cruz y un extraordinario Chema Acha (sin duda, realizó el mejor partido de su corta carrera en Primera División). Sorprendente-mente, la rotación se limitaba a ocho hombres, quedándose en el banquillo durante todo el encuentro jugadores de la talla de Alejandro Motta, Borja Romanillo o Aitor Riesco.
Por parte local, caben resaltar las ausencias de piezas del engranaje, Marcos García o Fernando Alonso, que a la postre tuvieron una importancia vital en el colapso que sufrió el mecanismo local. Desde el salto inicial, los azulones parecieron somnolientos, dos minutos únicamente buenos (5-2). Los capitalinos no desaprovecharon las constantes facilidades que les daban y, de la mano de Javi Cruz y Pepín Fernández, conseguían un parcial de 5-17 en los albores del infierno para un inconsolable David Fernández.
Inmersos en el segundo cuarto, los pupilos de David Cebrián se exprimían al máximo con la incorporación en las labores de dirección del Chino Íñigo Bezanilla. Nuevo parcial de 0-10 para los visitantes y 18 puntos arriba a dos minutos del descanso (16-34). Los renedanos veían el aro como un hoyo de golf y las decisiones de sus dos bases, Aitor Liaño y Adrián Sainz, eran contraproducentes para los intereses de los suyos, ya que a sus numerosas pérdidas de balón, había que añadir un preocupante descontrol.
Remate final visitante
Tras el intermedio llegó el momento álgido del encuentro estelar de la cuarta jornada: encestaba ET Manu Díaz y el conjunto azulón se conjuraba en busca de la épica para remontar una situación francamente complicada. Pero los grillos dieron el do de pecho e hicieron retumbar las paredes del Pabellón de Liencres al son de su rebote ofensivo (repetitivas capturas, pese a la notoria inferioridad en centímetros) y de una defensa asfixiante, destacando la línea de pase. Nuevo parcial (0-10) y colorín colorado (25-49).
Hubo un atisbo de mejoría en las postrimerías del partido, con tres juniors en pista (Iván Alonso, Adrián Sainz y Chus Calleja), pero todo se quedó en un mero minuto de oro que no gozó de continuidad: 5-0 a favor de los renedanos. Borrón y cuenta nueva deben hacer los locales, que seguramente han jugado el peor partido con David Fernández en sus tres campañas en el banquillo. Calasanz fue un vencedor sin paliativos, un rodillo