Han tenido que pasar doce meses completos para que el SAB Torrelavega conquiste su primera victoria como visitante en la máxima categoría regional. Eso sí, el sabor de boca no ha podido ser más dulce para los miembros de la expedición bermellona, que lograba sobreponerse al innumerable parte de bajas con el que acudía a la Albericia (sólamente siete jugadores disponibles) y que ejecutaba el más difícil todavía volteando casi veinte puntos de diferencia (diecinueve).
Semejante desenlace hubiera parecido imposible teniendo en cuenta cómo se habían desarrollado los momentos iniciales. El Bathco UCB había saltado a la cancha dispuesto a no conceder oportunidad ninguna a su adversario. Perfectamente dirigidos por Javier Tazón y con la aportación anotadora de Pablo Rodríguez (6 puntos) y Cristian del Valle (8), el conjunto local se escapaba en el marcador (22-3) exhibiendo un alto porcentaje en sus lanzamientos y rompiendo la defensa visitante con cómodas penetraciones.
La reacción llegó de inmediato del bando torrelaveguense. Alfonso Barros echó mano de los dos únicos hombres de los que disponía en el banquillo y modificó su disposición defensiva en el arranque del segundo asalto. El resultado no pudo ser más efectivo, porque consiguieron detener la producción ofensiva de sus rivales (cuatro minutos sin anotar y tres canastas en juego) y los cambios reactivaron su vanguardia. El eléctrico Mario Pila y un trabajador Mario Acebal le dieron la vuelta al partido (32-33).
Toma y daca
Los parciales de los dos primeros cuartos dieron paso a un espectacular tercero, en el que las diferencias no sobrepasaron los cuatro puntos por uno y otro bando. El tercer triple de Alberto de la Guerra le proporcionó al Norteña Roor SAB su máxima diferencia a la vuelta de vestuarios (34-38), pero los capitalinos reaccionaron con Adrián Saro a la cabeza (52-48). No obstante, serían los torrelaveguenses los que se marcharían con ventaja a la última pausa (52-54), con un parcial de 0-6 culminado por Pablo Hedesa.
Y el baloncesto ofensivo de los diez minutos anteriores se transformó en un manojo de nervios. Los dos equipos eran conscientes de lo mucho que se jugaban en este envite y cada canasta era jaleada con entusiasmo desde los banquillos. Un magnífico triple de Mario Pila (15 puntos) situaba a los suyos cuatro arriba a falta de dos minutos (62-66), pero varias acciones seguidas de contraataque del UCB (prácticamente las únicas que concedió el SAB en todo el choque) le permitieron respirar desde la personal (67-66).
Hasta ese momento, Alberto de la Guerra había vuelto locos a todos sus defensores con su letalidad desde la media y la larga distancia (el Bathco había probado incluso con emparejarle con un hombre mucho más alto, como Adrián Saro). Pero no satisfecho con éso, el selectivo se cargó el equipo a sus espaldas y con su sexto triple en el partido puso la primera piedra de la victoria (67-69). Los unionistas fallaron el ataque posterior y le mandaron a la línea de tiro libre, pero él no marró y redondeó la faena (30 puntos).