
La gran decepción de la campaña ha sido sin duda en conjunto camargués. El drástico cambio en los banquillos parecía indicar que la entidad presidida por Miguel Ángel Valle buscaba un revulsivo para su máximo representativo. La llegada de la afamada dupla técnica formada por David Fernández y José Ramón Raso no ha logrado los objetivos planteados en los albores de la temporada y el descenso es el triste resultado de un pobre año en líneas generales.
Con su glorioso pasado copero como referente (finalistas en el 2003), las ilusiones de los de Maliaño en la copa eran lógicas. Encuadrados en el grupo A2, su menesterosa participación decepcionó a propios y extraños. Dentro de su grupo, donde tres de los cuatro integrantes jugaron finalmente la fase de descenso, no dieron la talla en sus enfrentamientos directos claves. Sus abultadas derrotas ante Herpesa Solares y Leche Altamira les cerraban el paso a la ansiada final four nojeña.
Las dudas continúan
Consumado el primer revés de la temporada, la liga regular no hizo más que agudizar los enormes problemas que ha padecido el equipo de Maliaño. Con el tibio bálsamo de conquistar su primera victoria con cierta rapidez, en la segunda jornada ante Herpesa Solares, sumó cinco fechas consecutivas sin conocer las mieles del triunfo. Hundido en la tabla clasificatoria, se conformó con un exiguo balance de tres victorias por once derrotas. Penúltimos con el mismo registro que los colistas solarenses, los chicos de David Fernández firmaban la peor campaña en la historia del club en Primera División.
La liguilla de descenso se transformó en un cuerpo a cuerpo entre los camargueses y los representantes de Medio Cudeyo por la firme convicción de evadir la terrible plaza de descenso. Los pupilos de Ángel Abascal mostraron un mejor nivel de juego y su manifiesta superioridad se tradujo en dos triunfos que sumergieron a los blacks en el pozo de la Liga Autonómica.