
Se convirtió tristemente en el primer equipo descendido de la temporada. La posición de colista sitúa al conjunto corraliego en la Liga Autonómica 2006-2007. El sueño rojillo ha durado dos campañas. La dureza de la competición y el nefasto calendario de la fase de descenso les han condenado a la segunda división regional.
Baloncesto Corrales comenzaba el curso deportivo encuadrado en el Grupo A1 copero. Con dos pesos pesados dentro del mismo, como Merkamueble y Baloncesto Laredo (a la postre finalistas), la copa se presentaba como una cita de difícil tesitura para los pupilos de Óscar Pérez. Y a pesar de la entidad de los oponentes, los representantes del Valle de Buelna mantuvieron sus opciones hasta la expiración de la primera fase. Una inesperada derrota ante Santander UGT (88-75) y el descomunal varapalo frente a Baloncesto Laredo (55-82) noqueaban las ilusiones que había generado la sorpren-dente victoria ante el combinado pejino en la primera vuelta.
El gran reto de la liga
La liga regular les deparó una mezcla de sabores. Acariciaban insistentemente el dulce aroma que emanaba de una factible cuarta posición (mantuvieron una incesante lucha con Santander UGT y Leche Altamira), pero salpicada con numerosos traspiés en los encuentros claves. Los corraliegos finalmente acabaron sextos la campaña regular, con las mismas victorias que la temporada pasada, cinco.
La tragedia del descenso se confirmaba en la segunda fase. Con equipos al alza, como Herpesa Solares, y la eminente reducción del número de efectivos en los corraliegos, nada les salió al derechas. Encadenaron cuatro derrotas consecutivas y escribieron las últimas páginas de gloria dentro del baloncesto de primer nivel de Los Corrales.
El ocaso es la consecuencia de una amalgama heterogénea de adversidades que han ido liquidando las opciones de permanencia del batallador conjunto rojillo: dificultades laborales, problemas físicos en el momento clave y derrotas in extremis. Sin duda, son un equipo que ha dejado una profunda huella en el panorama autonómico, encarnando a la perfección un papel primordial dentro de la Primera División. Hasta pronto.