Muchos de aquellos jugadores que cuajaron aquella extraordinaria campaña para Anchoas El Capricho y Cantabria Lobos B (rozaron con la punta de los dedos el pase a la fase final), forman parte hoy del presente de nuestro baloncesto. Aquella generación de jóvenes tuvo la oportunidad de dar el salto a la Liga ACB y colaboró decisivamente con el enorme milagro que supuso la permanencia del equipo.
Temporada clave para dos equipos: la primera en la élite para el Inelga BBC, que desde entonces siempre ha copado posiciones cabeceras, y la última entre los grandes para el filial del Baloncesto León, mermado por el descenso a la LEB del primer conjunto. Ambos cayeron eliminados en cuartos por el histórico Helios Zaragoza y el CB Cornellà Llobregat, que corona-ba su quinta participación en una fase final con el ansiado campeonato.
Acabada la campaña, la Federación Española decidió crear una categoría intermedia entre la Liga LEB y la Liga EBA: la Liga LEB2. A ella consiguieron acceder dieciséis clubs, pero solamente uno del grupo norte, la UD Porriño. Vía despachos también consigueron su plaza dos equipos vascos, el recién creado Bilbao Basket y el Club Askatuak SB de Primera División.